
La suciedad que abunda en el sistema de alcantarillado y que obstruye el libre flujo del agua, así como la mala canalización de los desagües y del conducto sanitario, provocan que al primer chubasco las calles de la ciudad se inunden, provocando caos vial.
El vocero de la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua, Juan Ledezma, dijo que en su jurisdicción se encuentra únicamente el sistema de drenaje sanitario, es decir el que proviene de casas habitación y residuos, mismo que se ve dañado al momento de que personas ajenas abren las cloacas y permiten que el agua de lluvia entre y sea casi imposible un flujo constante.
Agregó que el alcantarillado pluvial es asunto del Ayuntamiento, por lo que se debería poner especial atención para que las avenidas tengan mejor flujo vehicular, sin verse dañadas por las obstrucciones que impiden el buen paso de las aguas por el “taponeo” que se genera en el alcantarillado.
Señaló que la ciudadanía tampoco ha sido consciente de no llenar los conductos con materiales sólidos como madera, tela y demás deshechos y basura, por lo que la posibilidad de mantenerlos con un buen funcionamiento es mínima si entre autoridades y habitantes no coadyuvan para solucionar la problemática que se agudiza con las fuertes lluvias.



