
Campos de soledad, mudos collados; dice el poeta que evoca la tierra que no había visto, es quizá nuestro desierto, más que la sierra boscosa lo que forjó el carácter de lo chihuahuenses.
La inmensidad del horizonte nos lleva a imaginar mar en donde no hay agua he inventamos el verbo navegar para significar la lucha por la vida.
En el desierto todo es verdad y es mentira: los espejismos que parecen lagos son secos arenales. Nos encontramos las arcaicas tortugas del desierto, hasta los venados bura que cruzan como rayo la vista del extraño. Pocos espectáculos más conmovedores que el crepúsculo en el desierto para dar paso al infierno del día (40° C en verano) para la noche fría donde el termómetro desciende a 0° C en invierno.
El Desierto de Chihuahua ofrece tanto al viajero audaz que resultaría ocioso querer meter en estas líneas todas sus sorpresas.
Para deambular en esta tierra sin caminos y con la sola brújula de las estrellas es necesario contratar algún guía que conozca la región pues el agua es escasa y los alimentos mas.
Aldama
1,270msnm
Dos ríos la riegan y el bosque la cobija. Aldama, tierra de alamedas y acequias; las cocinas de sus viejas casonas huelen a ate de membrillo y sus mesas visten con blancos manteles almidonados.
Balnearios en Aldama
Por su cercanía con la ciudad de Chihuahua, Aldama está constituid-o en centro de fin de semana ideal para romper la rutina del diario trabajo.
Coyame
1,220 msnm
Por la carretera 16 a 143 Kilómetros de la capital, esta la población que nació en misión franciscana fundad-a en 1715, Coyame llamad-o así por el nombre del cacique, fue de las misiones establecidas por el sargento mayor Juan Antonio de Trasviña y Retes cerca de la unión de los ríos Conchos y Bravo.
Grutas de Coyame
Lunes a Domingo de 09:00 a 17:00 Hrs.
Ojinaga
800msnm
Antes de entrar al país de los indios Chisos, antes de llegar al Golfo de México, ahí donde los ríos más caudalosos de Chihuahua –El Conchos y El Bravo- mezclan sus aguas, llego el 13 de Junio de 1684 el maestre de campo Juan Fernández de Mend-oza y tomo posesión de la tierra a nombre de la corona española. Pasaron 30 años más hasta que el virrey de Valero ordeno al sargento mayor Juan Antonio de Trasviña someter a los indígenas nativos que merodeaban por las riberas de ambos ríos, quien impidió la labor de los misioneros y de los colonizadores.
Museo Manuel Ojinaga
Este pequeño museo comunitario que está en la calle Zaragoza y 2ª, sector centro, cuenta con pequeña sala que exhibe distintos fósiles y osamentas encontrados en la región del desierto. Asimismo exhibe distintos objetos y documentos alusivos a la Revolución Mexicana.
El Cañón del Peguis
A 38 kilómetros de Coyame entre los límites municipales de Coyame y Ojinaga esta este atractivo natural: el majestuoso Cañón del Peguis, que toma su nombre de la sierra aledaña. El espectáculo del profundo tajo en la s-erranía con el río conchos en el fondo resulta insólito en medio del desierto. El cañón del Peguis tiene profundidad de 150 metros y longitud de 15 kilómetros; en esta zona y durante algun tiempo del año, es factible recorrer el río en balsa.
Manuel Benavides
1060 msnm
En 1773 el Coronel Hugo O´Conor estableció el presidio de San Carlos de Cerro Gordo como defensa contra los apaches y comanches.
Cañón de San Carlos
Esta a 1 Km. en las orillas del pueblo, de el surge el arroyo de San Carlos que da vida a la comunidad y sus campos agrícolas. En vehículo llegan hasta la entrada del cañón y desde ahí a caminar cerca de 1 Km. durante la caminata
deja ver sus más importantes maravillas. La profundidad máxima del cañón es de 100 Metros y está dentro de sierra de cerros de piedra caliza.
En este cañón hay manantial en donde el agua brota limpia y abundante en diferentes puntos, que forman pozas que le dan vida a la vegetación.
Cañón de Santa Elena
Sin lugar a dudas es de las grandes maravillas naturales de Chihuahua. Es tajo en la Sierra de Santa Elena que atraviesa el Río Bravo. Sus paredes calcáreas totalmente verticales alcanzan hasta 450 metros de altura. El cañón tiene longitud de 15 Km. que pueden s-er recorridos en Balsa; aunque la travesía no es difícil



