
Debido al aumento de asaltos, robos de vehículos, secuestros y extorsiones dentro de la Universidad Autónoma de Chihuahua en sus dos campus, se han incrementado la vigilancia y se ha establecido más contacto con los alumnos, para distinguir entre los estudiantes y gente externa.
Aun cuando se sigue el programa “Universidad Segura”, donde se pide a los alumnos y trabajadores que tomen las precauciones adecuadas, que cuiden sus pertenencias y no repitan el mismo camino de su casa a la escuela, se han tenido que adoptar medidas más estrictas de seguridad en las facultades con gente que no es de la Universidad.
Por ejemplo, en las nuevas instalaciones de las facultades de Medicina y Enfermería siempre hay vigilantes que preguntan a los visitantes el motivo de su presencia, con el fin de no dejar entrar a cualquier persona.
En el Campus I se hace el reconocimiento a los alumnos para tenerlos identificados junto con sus vehículos, y el acceso a los estacionamientos ha sido bloqueado, salvo la entrada principal.



