
Encargados de diferentes establecimientos de venta de tortillas mencionaron que de dos meses hacia la fecha la situación que viven a causa de las amenazas por parte del crimen organizado, los ha hecho cerrar muchos de sus negocios, pues les ha hecho imposible pagar las cantidades que exigen estas agrupaciones, las cuales ascienden a más de 700 mil pesos en algunos casos.
Locales ubicados en la colonia Lealtad, Santo Niño, Villas del Rey y colonia Obrera, consideraron el cierre definitivo de sus negocios pues la vida de los dueños y las de sus familias fueron condicionadas de no dar la cuota correspondiente.
A algunos se les pedía 70 mil pesos mensuales, a otros 100 mil, cantidad que fue incrementando hasta no poder pagarse, por lo que la huída fue la única opción de sobrevivencia. Otros que no tuvieron defensa ante las constantes intimidaciones por parte del crimen organizado, fueron privados de su libertad y se les pidió a sus familiares un monto de hasta 2 millones de pesos.
Uno de los entrevistados señaló que para proteger a sus allegados, acceden a pagar lo que se les pide, de manera que tienen que sacar varios créditos bancarios que incluyen los conceptos de vivienda y automóviles, para no sufrir los daños que les son anunciados. “Ante la presión, buscamos la forma de endeudarnos”, dijo.
Esta problemática que alcanza a todos los sectores sociales, impregna a la ciudadanía de un temor evidente, la cual más allá de detener la actividad económica local, atenta contra la vida de cientos de chihuahuenses que trabajan lícitamente en espera de una resolución inmediata de las autoridades, en quienes poco se confía.



