
El obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda Silva, aseguró que el “Estado laico es una jalada” y que en materia de libertad religiosa no hay toda la que debiera existir.
Al preguntarle sobre las demandas en su contra por presunto lavado de dinero, y la que interpuso el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, contra el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, por daño moral por asegurar que el mandatario capitalino maiceó a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que avalaran los matrimonios gay y las adopciones de niños, Cepeda Silva criticó a quienes pretenden dirimir en los medios asuntos que deben ser resueltos en tribunales.
Entrevistado al concluir una misa en la basílica de Guadalupe, con la cual la Iglesia católica dio comienzo a la conmemoración del Mes Patrio, en el contexto del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, Cepeda Silva —quien dijo sentirse “como mango: amarillo y chupado”—, señaló que como abogado puede afirmar que “no existe el Estado laico”.



