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Cuarenta Casas, infinita maravilla


Esta es la historia de un tesoro que te espera al final de un largo camino. Para ser exactos, se encuentra a 336 kilómetros al Noroeste de Chihuahua capital, en el municipio de Madera, ascendiendo 300 metros en la sierra entre caminos rocosos, yermos y serpenteantes. Allá donde uno juraría que no hay más que árboles, rocas y arroyos. Allí te espera el tesoro. Es donde encontrarás la zona arqueológica de las Cuarenta Casas.

Declarado como Monumento Arqueológico desde enero de 2002, las Cuarenta Casas son edificaciones de tierra y madera construidas en la época prehispánica por pueblos que desarrollaron una cultura un tanto diferente a la de los habitantes de Mesoamérica, más al Sur. Podría leerse como la descripción de un rincón arqueológico “normal”, pero lo que las hace únicas es que se encuentran en cuevas y acantilados de la Sierra Madre Occidental. Muy arriba y muy difícil de llegar.

¿A quién se le pudo haber ocurrido edificar un hogar en una zona de acceso que roza lo imposible? Eso le pasó sin duda por la mente al explorador Álvar Núñez Cabeza de Vaca cuando caminó por la zona allá en el siglo XVI. Fue él quien le puso el nombre de Cuarenta Casas. Investigadores estiman que quienes las edificaron formaban parte de la cultura Paquimé y fue alrededor del año 1200 cuando era un importante centro comercial para los pueblos del Norte de México y el Golfo de California.

Para cuando llegaron los españoles, la gloria de Cuarenta Casas ya había pasado. Se cree que fue asediada y tomada alrededor de 1340, y aunque seguía siendo habitada, había perdido su trascendencia comercial. Sin embargo, lo valioso se mantuvo en esencia.

Mientras que en el Centro de México eran las pirámides y una sofisticada organización social lo que sorprendió a los europeos fue en el Norte, donde encontraron construcciones realmente insólitas. Cuarenta Casas no es brillante nada más por haber sido levantada en cuevas y en una zona que hoy es agreste, sino por su complejidad arquitectónica.

Las casas están repartidas en una amplia zona del Municipio de Madera. Se dividen en el Conjunto Huápoca (las mejores conservadas por ser las de más difícil acceso), Cueva Grande, La Ranchería, Cueva del Puente y Cueva de las Ventanas (estas últimas, con casi mil años de antigüedad, son las más visitadas).

Los pisos están estucados, en algunas de las casas hay drenaje, banquetas talladas en roca, se conserva en parte el techo hecho con vigas de madera de pino y claro, ventanas. Destacan las puertas en forma de “T”, usadas en la región y que se piensa tenían un fin ceremonial y religioso.

Hay restos de fogatas, pero destaca el ingenio de su ubicación. Las fachadas están orientadas Este-Noroeste, con la intención de tener muchas horas de Sol al día. Quienes las construyeron sabían que era importante aprovechar el calor en una región donde las temperaturas se pueden ir muy por debajo de los 30 grados centígrados.

Aunque sabemos muchas cosas de Cuarenta Casas, habrá otras que tendremos que responder con nuestra imaginación. ¿Por qué construirlas en una zona de acceso tan complicado, donde desde calentarse hasta comer era un desafío? ¿A dónde fueron los genios que las construyeron? ¿Cuál fue su inspiración? Quizás jamás lo sepamos. Quizás en este enigma reposa su más bello tesoro, en una duda eterna.

LA LLEGADA

Desde la ciudad de Chihuahua, toma la Carretera Federal número 16 que lleva a Cuauhtémoc y Madera. En Madera sigue a la Mesa del Huracán, rumbo al Norte. A 40 kilómetros verás el camino a Cuarenta Casas.



En el municipio de Madera hay posibilidad de hospedaje y la mejor temporada para visitar la zona es en verano y a inicios de otoño. ¡Cuidado con el invierno! En esta zona, el frío suele ser intenso.
Cuarenta Casas, infinita maravilla Cuarenta Casas, infinita maravilla Reviewed by Karina on 11:57 Rating: 5

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